dimarts, 8 de gener de 2013

Año nuevo, ¿Vida nueva?

Y otra vez volvemos a sacar a relucir el tópico y la frase hecha "Año nuevo, vida nueva" Pero, ¿qué significa y qué comporta una vida nueva? En el ámbito material no parece que el panorama sea como para esperar grandes cambios positivos; y en el ámbito más personal y espiritual conviene ser cautos, para no caer en aquel dicho de la abuela: "Dios nos libre del empujón del vago"

Respecto a la crisis reinante, nos seguirán contando los cuentos de la lechera, a la vez que nos atenazan con el temor de perder todavía más de lo ya hemos perdido. Aquello que se decía en catalán de "Per any nou, muda de l'amo i muda de sou", será verdad, parte por parte, para muchos,  pero en negativo.  Es decir, muchos deguirán mudando de amo, porque se quedarán sin amo; y otros muchos cambiarán de sueldo, porque se lo recortarán todavía más. Las perspectivas, pues, de vida nueva en lo que se refiere al curro y al sueldo no parecen muy halagüeñas... ¿Vida nueva porque nos haremos un año más mayores? Más que nueva será más cascada y vieja, y con más achaques. ¡Menuda novedad!

Vayamos, entonces, a considerar, que la vida tendrá que ser nueva en el ámbito espiritual, y es ahí donde han de surgir los grandes propósitos. Voluntad no nos falta, aunque no hay que olvidar que de buenas voluntades el infierno está lleno. Seremos mejores, más respetuosos, más generosos, más comprensivos, más santos, pese a que al final de todos nuestros deseos y buenas intenciones no estaría de más dirigirnos a Dios para decirle: "¡Por lo menos que me quede como estoy!"

Feliz año nuevo a todas y todos!
Feliç any nou a totes i tots!